CANNES 2013►Parte II: Un Certain Regard

Por César Andrés Mena Torres

CANNES 2013►Parte I: Un acercamiento a la Selección oficial
Un artículo con el que prepararnos para el comienzo de la 66º edición de Festival de Cannes, un seguimiento de todas las obras de la selección oficial que a podrán verse a partir del 15 de mayo.
Por César Andrés Mena Torres
Terrence Malick vuelve a la carga con To the Wonder, otra arriesgada obra de poéticas reflexiones y arrebatadoras imágenes que, con peores resultados que sus anteriores trabajos, de nuevo conseguirá impresionar a algunos y cabrear a otros. Para comprender y disfrutar tanto de su nuevo trabajo (que parte de la esencia de El árbol de la vida) como de este autor (tan brillante, como excéntrico y megalómano), lo mejor es echar una mirada atrás (por ello rescatamos este artículo), a esas obsesiones con las que nos ha impactado a lo largo de los años y penetrar en su complejo pensamiento.
Porque en noches de viernes, por encima del ensordecedor ritmo machacón de la mediocridad, hay espacios donde uno puede evadirse, por ejemplo, en la claustrofóbica intimidad de la música y la sensualidad de un ascensor en marcha.
La banda canadiense Arcade Fire demuestra una vez más que se puede alcanzar el éxito sin abandonar su inquietud artística y originalidad creativa.
ESE EXTRAÑO GÉNERO, EL CINE DE TERROR

Fueron tiempos buenos para Drácula y Frankenstein, tiempos de confrontación entre Boris Karloff y Béla Lugosi, tiempos de exceso y tiempos de escasez, tiempos de explotación y de reinvención, tiempos en los que Roger Corman realizaría grandes producciones basadas en los relatos de Edgar Allan Poe. Pero la nueva amenaza norteamericana denominada como el psychokiller se hizo protagonista de la gran pantalla, seguramente porque este era mucho más cercano a la realidad y, por ende, más temible…
Por Pablo Cristóbal
Z, del apasionado batallador y realizador Costa Gavras, es toda una lección de cine político de denuncia. Un puñetazo en la cara contra los autoritarismos y los gobiernos pseudo-democráticos. Una obra de de lo más valiente y emocionante que el director griego, emigrado a Francia, rodó en Argelia durante 1969. Con un montaje de ritmo trepidante y la fantástica banda sonora del compositor Mikis Theodorakis, Z es una adaptación a la gran pantalla de una novela de Vassilis Vassilikos, basada en un despreciable episodio de intrigas políticas sucedido en Grecia durante 1963.
“Cualquier parecido con acontecimientos reales, personas vivas o muertas, no es fruto del azar. Es voluntario.”
durante media página se folla y en la otra media se toca el violín, se folla y se toca el violín, y así durante seiscientas páginas

Lo que sé de Lola, el primer largometraje de Javier Rebollo (rodado en 2006), es una emocionante historia sobre un solitario y bonachón hombre, cuyo mayor placer es observar muy de cerca las vidas de los demás, y el objeto de su deseo, una mujer caótica y desesperada (fantástica Lola Dueñas). Una película impresionista, de estética impecable, ascética, donde priman los silencios y los monólogos, y, al mismo tiempo, una historia de lo más emocionante. Una obra para paladares exquisitos, con inquietud por las búsqueda de nuevas maneras de aproximarnos a los protagonistas de la historia.

Mucho se ha hablado del magnífico Hitchcock de Anthony Hopkins (Sacha Gervasi, 2012), pero poco o nada se ha dicho sobre la excepcional reencarnación del Hitchcock de Toby Jones en The girl (Julian Jarrold, 2012), la cara menos amable del cineasta. Una interesante cinta que empieza exactamente donde termina su réplica norteamericana, es decir, con el rodaje de Los pájaros. En The girl se narra la fijación enfermiza que el singular rey del suspense sufrió durante años a manos de su actriz fetiche Tippi Hedren (encarnada por Sienna Miller), que ante sus constantes rechazos se dedicará a martirizarla.

Aunque el merchandising de la gran industria Hollywoodiense –con su color champagne, su fortuna y su elenco de carismáticas bellezas–, por segunda vez, se las ha vuelto a ingeniar para dejar de lado a ese auténtico Truman Capote que es Toby Jones en Historia de un crimen (Douglas McGrath, 2006), no nos podemos olvidar de esta visión producida por la HBO, de sus tonos fríos, sus pequeños silencios, su tortura psicológica con un Alfred no tan divertido y si devastadoramente controlador. Como ya hemos mencionado anteriormente, el rostro menos amable del cineasta.