OTRA TIERRA

Es desde luego una propuesta interesante, tanto para amantes del cine emocional y reflexivo, como los amantes del cine de ciencia ficción que plantea cuestiones en lugar de batallas.

por Daniel L.-Serrano (Canichu, el espía del bar)

Photo

Justo cuando parece que va a cambiar la Historia de la Humanidad al aparecer un planeta nuevo en el cielo con capacidad para albergar vida, la adolescente Rhoda Williams estrella su automóvil contra el de una familia. Siega para siempre la vida de la madre y el hijo, y pone entre la vida y la muerte, en estado de coma, al padre. Así comienza “Otra Tierra” (Mike Cahill, 2011 -“Another Earth”, Estados Unidos de América). La película ha sido calificada ciencia ficción innovadora por estar dentro del género del llamado cine indie, en sus acepciones más amplias, ya que el cine independiente (sin más, con unas acepciones más estrechas) ya se había ocupado de la ciencia ficción en numerosas ocasiones, como “Moon” (Duncan Jones, 2009 –Reino Unido-).

Moon 2011, Duncan Jones

También ha sido aceptada por la crítica general de los más cinéfilos como una ciencia ficción sentimental, emocional, por lo que volvería a ser innovadora, según ellos, por ello, por poner su énfasis en cuestiones de sentimientos humanos, más que en cuestiones de hechos y situaciones.

Ahí está la clave de esto. Rhoda Williams no puede cumplir una condena de cárcel, por lo que pasa a un reformatorio durante cuatro años de su vida. Sale libre a los cuatro años. En esos cuatro años ella sólo ha vivido en sentimiento profundo de culpa y un aislamiento de los acontecimientos importantes de sus épocas, ya que el mayor acontecimiento de su vida es el saberse asesina de una familia por conducir borracha la noche que anunciaban la existencia de aquel extraño planeta. Entre tanto el planeta se ha ido acercando a La Tierra a velocidad impresionante, se puede ver en el cielo de día y de noche grande como La Luna en las latitudes terrestres donde más grande se contempla. Ese planeta no sólo cumple estas anomalías, emite señales de radio y telecomunicaciones, tiene las mismas formaciones continentales y oceánicas, y para mayor rareza, según pasan los días se descubre que allí viven las mismas personas que viven en La Tierra en una vida exactamente sincronizada, como un espejo. Eso levanta todo tipo de especulaciones, filosóficas, teocráticas, apocalípticas, bélicas, de hermanamiento, etcétera. Hay sin duda un sugerido ambiente social parecido al que plantea “3 Días” (F. Javier Gutiérrez, 2008 –España-). En medio de todo tipo de obsesiones y locuras que despierta la otra Tierra (La Tierra 2), La Tierra 1 está organizando un concurso (en medio y por medio de un espectáculo mediático planetario) para que un terráqueo viaje en nave espacial a esa otra Tierra. ¿Y qué tiene que ver esto con Rhoda Williams?

Rhoda Williams participa, tras mucho dudarlo de ese concurso, sus motivos son de evadirse, quizá de suicidarse sin llegar a matarse por sus propias manos, de vivir una vida nueva en otra Tierra, otro mundo, uno paralelo, lejos de su crimen accidental. Sin embargo, ella necesita redención, su obsesión la lleva a localizar al padre de la familia que mató, del que descubre que salió del coma hace unos años. Sin llegarse a atreverse a identificarse entabla con él una relación muy común entre empleador y asistenta del hogar. Se compadece de él, un hombre de éxito que perdió de golpe, del golpe de ella, a su familia, y también su carrera profesional llena de fama, y su propio amor propio: es un alcohólico encerrado en sus recuerdos y penas que vive en medio de la inmundicia de la dejadez. Ella se ofrece a limpiar su casa, que es poco menos que querer limpiar su culpa sin llegar a enfrentarse a la confesión, medio muy cristiano y a la vez psicoanalítico de enmendar las culpas. Para él probablemente es el primer contacto humano en mucho tiempo. Irremediablemente surge la atracción sexual, quizá el enamoramiento. Él ve en ella a la primera persona que le tiende toda su comprensión y atención. Ella ve en él una atracción por reparar su dolor, por completar lo que en su día le arrebató. Es sin duda todo un cuadro complejo de amor crónico, o de falso amor crónico por muy romántico que sea el guión. Es lo que la psicología podría estudiar como un camino de redenciones por las culpas y las autoflagelaciones vividas, una atracción por la víctima a la que se quiere reparar, y una atracción por la víctima que quiere ser foco de atención creyendo que eso le reparará. Es sin duda un sentimiento de amor, de atracción sexual si se prefiere, falso, pero vivido como cierto, basado en unos sentimientos de reparación individuales de origen e índole muy diferente. Contar más de argumento o del final de la película es contar demasiado. Sobre todo siendo un final abierto al pensamiento del espectador. Pero sí que es cierto que esta película de ciencia ficción es una película de emociones, de sentimientos profundos, de búsqueda de la redención, de invitación a que una vez pagados los errores o las desdichas no hemos de seguir eternamente mortificándonos sin concedernos la posibilidad de enmienda y vida que nos ofrece la propia vida. De fondo: ese planeta paralelo que sirve de metáfora, que aparece y desaparece en los momentos clave de la película, a pesar de que incumple varias leyes físicas, ya no sólo las de acercarse a La Tierra cuando le viene en gana y alejarse igualmente, sino verse en cuartos crecientes y menguantes imposibles, al menos que fuese un planeta Tierra menor que La Tierra, cosa que en absoluto se dice sino todo lo contrario, o sea de igual tamaño. Pero es lo de menos, porque es una película para interiorizar conceptos, para vivir sensaciones y para plantearnos y replantearnos en nuestras vidas, en nuestros errores pequeños o grandes.

Es desde luego una propuesta interesante, tanto para amantes del cine emocional y reflexivo, como los amantes del cine de ciencia ficción que plantea cuestiones en lugar de batallas.

Daniel L.-Serrano (Canichu, el espía del bar)
http://www.espiadelbar.blogspot.com/

Alcalá de Henares, 5 de marzo de 2012

_________________________________________________________________________________________

Ahora te toca a ti, vive un poco. ¿Qué te ha parecido este artículo? Déjanos tu opinión o comentario: