Si Lars Von Trier en su “Anticristo” (2009) ya golpeó los genitales de un millar de cristianos, esta vez, con su “Melancholia”(2011) castra las mentes más científicas y agnósticas. Ópera arriesgada de una compleja sencillez, presagio de una tragedia universal que no sorpende pero conmina a la reflexión más depresiva.

Melancholia, 2011, Lars von Trier

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