Aunque mis ojos ya no puedan ver ese puro destello,
que en mi juventud me deslumbraba;
aunque ya nada pueda devolver
la hora del esplendor en la hierba
de la gloria en las flores,
no hay que afligirse.
Porque la belleza siempre subsiste en el recuerdo.

William Wordsworth

Esplendor en la hierba, 1961, Elia Kazan

Ahora te toca a ti. ¿Qué te ha parecido este artículo? Déjanos tu opinión, impresión o comentario: