SUPERFICIE TERRESTRE ARTIFICIAL

Lev V. Kuleshov ha filmado en el año 1920, como experimento, la escena siguiente:

I: Un caballero entra en el cuadro de derecha a izquierda.

II: Una señora entra de izquierda a derecha

III: los dos se encuentran y se estrechan las manos. El caballero señala algo con la mano.

IV: Se ve ahora un gran edificio blanco con ancha escalinata.

V: Los dos suben por la escalinata.

Los pasajes, filmados por separado, habían sido empalmados y proyectados en la pantalla en el orden aquí indicado. De este modo el espectador percibía a través de los fragmentos combinados la nítida sensación de una acción ininterrumpida: el encuentro de dos personas jóvenes, la invitación de entrar en la cercana casa y la entrada en la misma. Pero las tomas habían sido filmadas en diferentes partes de la ciudad: el joven, en el barrio de los Bancos; el saludo de los dos, en el barrio oeste y la Casa Blanca había sido tomada de un noticiario norteamericano. ¿Cuál fue el resultado? Los espectadores tomaron las escenas por un todo entero. Las partes del espacio real, seleccionadas por la filmación, aparecían concentradas, diríamos, en la pantalla. El producto era aquello que Kuleshov denominó superficie terrestre artificial. Mediante el procedimiento de combinar fragmentos nació un espacio cinematográfico nuevo, que no tenía existencia en la realidad. Edificios, separados por miles de kilómetros, habían sido colocados juntos en un mismo espacio, espacio que los actores podían recorrer con muy pocos pasos.

El tiempo y el espacio del cine, Vladimir Pudovkin, Argumento y Montaje bases de un film

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